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	<title>El Universo de Martina &#187; muerte</title>
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		<title>DOS LIBROS, DOS LECCIONES DE VIDA</title>
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		<pubDate>Tue, 11 Mar 2014 09:47:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Soledad Pérez Vicens]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Niños]]></category>
		<category><![CDATA[ANN HOOD]]></category>
		<category><![CDATA[EL CIRCULO DEL PUNTO]]></category>
		<category><![CDATA[HIJA]]></category>
		<category><![CDATA[muerte]]></category>

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				<content:encoded><![CDATA[<p></p><p>&nbsp;</p>
<div id="attachment_12611" style="width: 600px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.eluniversodemartina.es/2014/03/libros.html/al-sorprendernos-riendo-nos-mi_54402866882_54026874601_600_226" rel="attachment wp-att-12611"><img class="size-full wp-image-12611" alt="Fuente La Vanguardia" src="http://www.eluniversodemartina.es/wp-content/uploads/2014/03/Al-sorprendernos-riendo-nos-mi_54402866882_54026874601_600_226.jpg" width="600" height="226" /></a><p class="wp-caption-text">Fuente La Vanguardia</p></div>
<p>No había oído hablar de Ann Hood, pero el otro día «tropecé» con su historia y por un instante su mala suerte despertó mis miedos, aquellos que habitaron mi cerebro durante muchos meses. El azar se llevo a su hija y me dejó a la mía. Su libro es un canto al amor y la reconstrucción personal.</p>
<p><span id="more-12610"></span></p>
<p><a href="http://www.eluniversodemartina.es/wp-content/uploads/2014/03/el-circulo-del-punto.png"><img class="aligncenter size-medium wp-image-12617" alt="el-circulo-del-punto" src="http://www.eluniversodemartina.es/wp-content/uploads/2014/03/el-circulo-del-punto-188x288.png" width="188" height="288" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Grace tenía cinco años cuando un virus se la llevó sin compasión y dejó a Ann en un mundo ya irreconocible, de pesadilla y barricada. Su hijo mayor también se tuvo que enfrentar al duelo, como su marido, como los abuelos, como los amigos&#8230; El día a día se convirtió en una condena a trabajos forzados en la que el castigo era vivir. Un día su madre, la abuela rota por su nieta y por el dolor inconsolable de su hija, le sugirió tejer y de ahí nace su libro «El Círculo del Punto».</p>
<p><object width="420" height="315" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><param name="src" value="//www.youtube.com/v/58qEWPmoSCo?version=3&amp;hl=es_ES&amp;rel=0" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed width="420" height="315" type="application/x-shockwave-flash" src="//www.youtube.com/v/58qEWPmoSCo?version=3&amp;hl=es_ES&amp;rel=0" allowFullScreen="true" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" /></object></p>
<p>Su protagonista Mary Baxter atraviesa el mismo infierno que la autora,  pierde a hija y su mundo se desmorona. Es incapaz de hacer cualquier cosa, porque absolutamente todo le recuerda a su niña. En esta situación su madre le recomienda apuntarse al círculo del punto, una reunión semanal de mujeres tejedoras para que pueda concentrarse en algo externo al dolor. El libro es corto y muy intenso, lleno de esperanza y de energía. Una delicia. Pero la realidad supera como siempre a la ficción.  Pasaron los años y la escritora decidió adoptar, se lo sugirió a su marido y él confesó que también había recorrido ese camino por su cuenta. La niña que adoptaron había nacido el día que murió Grace, su hija biológica. De ahí nació otro libro «El hilo rojo» esa unión invisible que conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias&#8230;</p>
<p><iframe src="//www.youtube.com/embed/SoW2Nj3kKZo" height="315" width="420" allowfullscreen="" frameborder="0"></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En los dos libros queda claro el poder de la amistad y del consuelo que nos dan los seres que amamos. No hay terapia sin amor.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>ALGO TAN NATURAL COMO MORIR</title>
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		<pubDate>Sat, 25 Feb 2012 19:37:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sagrario Ruíz de Apodaca]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[La observadora romana]]></category>
		<category><![CDATA[The Washington "Post"]]></category>
		<category><![CDATA[enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[mayores]]></category>
		<category><![CDATA[medicina]]></category>
		<category><![CDATA[muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sagrario Ruiz de Apodaca..]]></category>
		<category><![CDATA[THE WASHINGTON "POST"]]></category>
		<category><![CDATA[vida]]></category>

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		<description><![CDATA[Por fecha, no toca. Pega más hablar de los Oscars que tienen otra alegría. Pero de ello ya se encargan muchos, así que ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="400" height="320" src="http://www.eluniversodemartina.es/wp-content/uploads/2015/03/vida_y_muerte.jpg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="" /></p><div class="separator" style="clear: both;text-align: center"><a href="http://3.bp.blogspot.com/-oqIil4Iildg/T0j2goRbtGI/AAAAAAAAAmE/YjxYjjXkHnY/s1600/vida_y_muerte.jpg"><img src="http://3.bp.blogspot.com/-oqIil4Iildg/T0j2goRbtGI/AAAAAAAAAmE/YjxYjjXkHnY/s400/vida_y_muerte.jpg" alt="" width="400" height="320" border="0" /></a></div>
<p><span style="font-size: large"><span style="font-family: 'Trebuchet MS', sans-serif">Por fecha, no toca. Pega más hablar de los Oscars que tienen otra alegría. Pero de ello ya se encargan muchos, así que voy a cambiar de tercio total. Las reflexiones de un médico de Minneápolis sobre cómo abordamos, en general, el tema de la muerte, me han dado qué pensar.</span></span></p>
<p><span id="more-1823"></span><span style="font-size: large"><span style="font-family: 'Trebuchet MS', sans-serif">Tranquilidad que no me pongo ni de duelo ni dramática. Nada más lejos. Sólo busco apelar a lo más auténtico de nuestra naturaleza y condición. Si natural es vivir, natural es morir cuando llegamos al final, pero parece que la vida moderna, los avances de la medicina y nuestro egoísmo nos alejan de una visión más humana de esta realidad.</span></span></p>
<div class="separator" style="clear: both;text-align: center"><a href="http://2.bp.blogspot.com/-BoluLxlthyk/T0j2voyOeQI/AAAAAAAAAmM/0uL9MoOTXv4/s1600/nacimiento-vida-y-muerte-thumb11133390.jpg"><img src="http://2.bp.blogspot.com/-BoluLxlthyk/T0j2voyOeQI/AAAAAAAAAmM/0uL9MoOTXv4/s400/nacimiento-vida-y-muerte-thumb11133390.jpg" alt="" width="400" height="266" border="0" /></a></div>
<p><span style="font-size: large"><span style="font-family: 'Trebuchet MS', sans-serif">Lo dice en un artículo el médico internista Craig Bowron muy acostumbrado a tratar pacientes mayores en el declive de sus vidas. Y muy acostumbrado, también a «lidiar»con familiares que no se resignan a esa pérdida y piden lo que sea para evitarla. En lugar de dejarle tranquilo a ese mayor enfermo, dice este doctor, algunos hijos o nietos lo someten en el hospital a pruebas y tratamientos que prolongan el dolor y poco o nada mejora su calidad de vida. Y no habla de la eutanasia.</span></span></p>
<div class="separator" style="clear: both;text-align: center"><a href="http://3.bp.blogspot.com/-5N2HvkiNR-k/T0j298GfYaI/AAAAAAAAAmU/dwQ0UALo2Ko/s1600/old-people-crossing.jpg"><img src="http://3.bp.blogspot.com/-5N2HvkiNR-k/T0j298GfYaI/AAAAAAAAAmU/dwQ0UALo2Ko/s400/old-people-crossing.jpg" alt="" width="400" height="336" border="0" /></a></div>
<p><span style="font-size: large"><span style="font-family: 'Trebuchet MS', sans-serif">Detrás de esa insistencia por retrasar lo inevitable, se esconde, muchas veces, según este médico, un sentimiento de culpabilidad por no haberse encargado lo suficiente de ese padre o madre que se va. De querer compensar lo que no se ha dado años atrás. Se esconde la necesidad de decirse a uno mismo aquello de «hicimos todo lo pudimos para salvarle». Un consuelo más acusado en los hijos que viven lejos y no se ocuparon que en los que sí lo hicieron.</span></span></p>
<div class="separator" style="clear: both;text-align: center"><a href="http://4.bp.blogspot.com/-0GE1VGV26kA/T0j3UBb6ZYI/AAAAAAAAAmc/evDZ1svegPM/s1600/ancianos.jpg"><img src="http://4.bp.blogspot.com/-0GE1VGV26kA/T0j3UBb6ZYI/AAAAAAAAAmc/evDZ1svegPM/s640/ancianos.jpg" alt="" width="640" height="385" border="0" /></a></div>
<p><span style="font-size: large"><span style="font-family: 'Trebuchet MS', sans-serif">«Los médicos, las enferneras, los terapeutas&#8230;estamos para comprometidos a aliviar el dolor, no a generarlo. Una enfermera jubilada me escribió una carta diciéndo que se sentía feliz por no tener que causar más dolor a la gente mayor»cuenta Craig Bowron. </span></span></p>
<p><span style="font-size: large"><span style="font-family: 'Trebuchet MS', sans-serif">Sus reflexiones señalan que nos hemos alejado de nuestro ciclo vital, que no estamos acostumbrados a ver morir, como sí hacían nuestros antepasados, cuando la mayoría vivía en un medio rural y abuelos, padres e hijos compartían el mismo techo. Todos trataban la vejez y la muerte con más naturalidad.</span></span></p>
<div class="separator" style="clear: both;text-align: center"><a href="http://1.bp.blogspot.com/--afkgsCmEs8/T0j3kyXkP_I/AAAAAAAAAmk/MMg2yR3L2hQ/s1600/old_hand_baby_hand225.jpg"><img src="http://1.bp.blogspot.com/--afkgsCmEs8/T0j3kyXkP_I/AAAAAAAAAmk/MMg2yR3L2hQ/s640/old_hand_baby_hand225.jpg" alt="" width="640" height="426" border="0" /></a></div>
<p><span style="font-size: large"><span style="font-family: 'Trebuchet MS', sans-serif">Ahora este modelo de familia ya casi no existe. Ni tenemos el tiempo, ni el espacio ni la paciencia para vivir todos juntos en la misma casa. La vida actual es muy distinta también en esto.</span></span></p>
<p><span style="font-size: large"><span style="font-family: 'Trebuchet MS', sans-serif">«Alejarse de los ancianos hace que no sepamos lo que supone envejecer. Entendemos la muerte más como un fallo de la medicina que como la conclusión de una vida. Y eso, junto a los avances científicos hace que malinterpretemos qué supone, a veces, prolongar la vida más allá de lo razonable».</span></span></p>
<div class="separator" style="clear: both;text-align: center"><a href="http://2.bp.blogspot.com/-pCA2cqAQdhQ/T0j3thF98aI/AAAAAAAAAms/4L7coOdxoZ8/s1600/anciano+atardecer.jpg"><img src="http://2.bp.blogspot.com/-pCA2cqAQdhQ/T0j3thF98aI/AAAAAAAAAms/4L7coOdxoZ8/s400/anciano+atardecer.jpg" alt="" width="400" height="375" border="0" /></a></div>
<p><span style="font-size: large"><span style="font-family: 'Trebuchet MS', sans-serif">En 1900, la esperanza de vida en Estados Unidos era de ¡47 años!. Morían cien de cada mil niños. Ahora está en 78 años y mueren casi siete niños de cada mil. Debemos mucho al progreso y a la ciencia. Vivimos más y mejor. Lo importante es eso, ser capaces de seguir con una calidad de vida digna y buena y si nos lleva hasta los cien, estupendo.</span></span></p>
<p><span style="font-size: large"><span style="font-family: 'Trebuchet MS', sans-serif">Otra cosa es estirar sin mucho sentido una vida que agoniza y se merece, sencillamente, irse en paz. </span></span></p>
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